El Distintivo europeo CO2 desde 2010

En Europa, la conducción de los vehículos a motor son, en gran parte, responsables de las emisiones de partículas finas, de NOx y de CO2. La reducción de las partículas finas y del NOx es posible gracias a las mejoras técnicas realizadas por los productores, así como por las nuevas normativas elaboradas por las instituciones nacionales legisladoras mediante la implantación de distintivos ecológicos o distintivos para el óxido de nitrógeno. Las emisiones de CO2, que son igualmente responsables del calentamiento global, son probablemente todavía más nocivas a largo plazo.

En la época actual de la movilidad se hace impensable la renuncia al automóvil. Algunas emisiones pueden ser evitadas con un estilo de conducción económico y con vehículos con un uso del combustible eficiente.
Para el resto de emisiones inevitables, la compañía Climate Company propone a los conductores de coches particulares la posibilidad de realizar una compensación voluntaria de CO2 en sus respectivos coches, recomendada por el servicio alemán de protección medioambiental (deutsches Umweltbundesamt). Esto se realizaría después de una clasificación de los niveles de emisión de CO2.

Las tres clases de Distintivo europeo CO2 o Distintivo climático (verde, amarillo y rojo) son fijadas en función de las emisiones de CO2 por km y son principalmente destinadas a la compensación voluntaria para los coches particulares que cumplan los tres niveles: hasta 130g de CO2/km, hasta 182g de CO2/km y hasta 257 g de CO2/km. Estos valores corresponden, por regla general, al consumo de un coche diésel o gasolina de 5-5,5 L/100km (distintivo verde), 7-7,6 L/100km (distintivo amarillo) y 9,9-10,7 L/100km (distintivo rojo).